Trabajo en equipo

https://i1.wp.com/www.koneporssi.com/site/assets/files/10050/uutinen_topteam_crop.jpg

Lo había escuchado muchas veces, “vivir en comunidad es parte del plan de Dios”, pero pocas veces he podido disfrutármelo, eso de sentir que no sólo es Su plan, si no que en realidad es lo más bacán que nos puede suceder.

Aquí una razón más de por qué disfruto tanto las películas de equipos de trabajo (como Ocean’s Eleven por ejemplo, mi gran favorita). Creo que es porque eso trae consigo un sentimiento único de identificarme con la idea de que mis debilidades pueden ser complementadas por alguien más, que uno sólo jamás puede lograr lo que un equipo sí. Que la diversidad no sólo es buena, sino que es necesaria.

De esa diversidad complementaria es de la que siento que puedo disfrutar hoy. Me encanta saber que en nuestro ministerio de Huachipa Dios ha levantado (y ha permitido que quedemos) un grupo de personas comprometidas con una visión: Ofrecer al Centro Poblado Santa Rosa de Huachipa una iglesia con las características que ofrece nuestra congregación, la IBC. Y que más allá de sólo predicar el evangelio hay necesidades únicas en esta población que queremos aplacar a través de nuestra contribución como iglesia en su sociedad, entendiendo que no somos ni más ni menos que ellos, sólo una alternativa (seguramente la mejor) para que sus vidas sean también mejores.

Lo más bonito de todo es que tal como en las películas, puedo sentir cómo Dios, que es nuestro gran Guía, permite que cada uno de nosotros saque lo mejor de sí para contribuir a este sueño.

¿Será por eso que películas como Avengers, Los Magníficos, Rápidos y Furiosos, X-Men, Misión Imposible o el mismo Ocean’s Eleven, tienen tanto éxito? Claro, son los clásicos ejemplos de que cuando existe un propósito común y un grupo de gente con habilidades y personalidades diversas, juntos pueden complementarse y hacer cosas realmente grandes, mucho más grandes que lo que uno puede hacer sólo. Los “Rambos” o los Schwarzenegger, esos que no necesitan de nadie más para bajarse a un ejercito entero, en realidad no existen; es genial imaginar que podrían existir, pero siempre los apreciaremos sabiendo que sólo quedarán en ficción.

Gracias doy a Dios porque en esta primera parte del proyecto Él ha ido añadiendo a las personas para este sueño. Elmer, Emilio, Kristel, Cecilia (a manera de satélite, pero de gran ayuda) y las personas que hacen que la iglesia actual continúe a duras penas pero continúe su obra: Christian, Jason, Nelly, Donata, Blanca, César, Mila, Toña. Pero además me gozo en ver cómo posibles personas se podrían seguir añadiendo a contribuir en este propósito de terminar nuestra primera fase como iglesia: La planificación a largo plazo de la IBC Huachipa.

Oro que nuestra iglesia madre se cargue por el proyecto con el mismo sentir que Dios ha puesto en nosotros y que sólo es posible por medio de su Espíritu que hace que todos estemos de acuerdo en nuestro objetivo.

Y este es mi sueño, ver este proyecto realidad, ver que nuestra iglesia de La Molina no se queda cómoda en sus cuatro paredes, sino que empieza a impactar sus distritos aledaños, su provincia, su departamento, su país, su mundo entero; haciendo frente a un mundo que se deja llevar por la “verdad” que los medios masivos y los poderosos de nuestro país y el mundo quieren que creamos, y arremetiendo con la Verdad de la Palabra para cambiar corazones y vidas. Sueño con un mundo más coherente con sus actos, consecuentes con lo que dice La Biblia, el manual de Dios para nuestras vidas y para nuestro mundo. Ese es mi sueño.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s